La comida corrida es patrimonio gastronómico chilango, y la colonia tiene un circuito digno. Para los que comen fuera a diario, este es el mapa.
Cocina la Mandarina es la comida casera de cabecera: menú del día que cambia diario, sazón de casa y trato de vecina. El clásico “¿qué hay hoy de comer?” por WhatsApp funciona.
Tacos Gus en Presa Salinillas juega en dos ligas: taquería y comedor con menú del día — sopa, guisado y agua a precio vecinal. Los viernes hay pozole y se corre la voz rápido.
Arniboli Café tiene paquetes de comida que la clientela celebra por la relación precio-calidad, con la sopa de tortilla como estandarte.
Y Lonchería Las Gemelas, aunque es reino del desayuno, al mediodía despacha guisados y antojitos que compiten con cualquier cocina económica — con casi mil reseñas que la avalan.
Rota entre los cuatro para no aburrirte, pregunta el menú por WhatsApp antes de caminar, y activa tu Pasaporte Irrigación — comer donde siempre debería premiarse, y de eso se trata el programa de sellos de la colonia.